Los aparatos tecnológicos que localizan los radares están prohibidos, pero hay solución

Radares de trípode, de pistola, ocultos en coches camuflados... Las alternativas de la DGT son variadas. La Dirección General de Tráfico ya ha instalado en lo que va de año entorno a sesenta nuevos radares, son dispositivos de alta precisión para detectar al mayor número posible de infractores y hacer de la carretera un lugar más seguro.

Las quejas de los conductores

La réplica de los conductores solo puede ir en una dirección; mantenerse dentro de los límites de velocidad establecidos y prestar atención. No importarán entonces los radares ni la intención recaudatoria de la DGT que denuncian las asociaciones de automovilistas. Pero el problema está en que un coche que circula a 120 km/h por una autovía también puede ser sancionado. Un exceso de confianza o un pequeño despiste bastan para que al conductor sea multado.

Cómo detectar los radares

Tráfico no comunica dónde coloca los radares móviles, pero publica en su web la ubicación de los fijos y los tramos en los que intensifica la vigilancia. Los radares móviles son especialmente propicios en los tramos de carretera en los que la velocidad máxima permitida es inferior a la genérica de la vía. Allí se debe moderar la velocidad por seguridad y porque la vigilancia suele crecer. 

Hay varios momentos clave en el año en los que disparar los niveles de alerta. Estos son la Operación Salida o de Retorno. Por ejemplo, en agosto, en Semana Santa o en el puente de la Constitución. 

Tipos de radares

Los Coches patrulla son los más fáciles de identificar, ya que se trata de vehículos de la Guardia Civil o de la policía local parados en arcenes, en las aceras o tras las marquesinas.

Los coches camuflados se sitúan en los mismos lugares que los coches patrulla, pero son más complicados de ver.

Los radares de trípode pueden estar ocultos fácilmente tras un vehículo o situados tras los guardarraíles.

Las pistolas láser son otro tipo de radar, suelen estar sostenidos por agentes o apoyados en un trípode. Son una especie de pistola que lanza un rayo láser.

Y, por último, el Helicóptero Pegasus. Desde el aire, la DGT observa a los conductores. Sus helicópteros incorporan dos cámaras capaces de detectar la velocidad de un coche a una distancia de hasta un kilómetro. Es difícil verlos.

Las claves de los radares

 Se debe mantener la atención también de noche, porque los radares móviles actuales son igual de eficaces sin visibilidad. Además, no es mala idea seguir por Twitter algunas cuentas en las que los conductores comparten información sobre radares móviles: @EvitemosRadares, @RadaresDeMadrid o @ComunidadAntiradares.

Los aparatos tecnológicos 

Aunque en el mercado hay dispositivos legales e ilegales capaces de advertir de la presencia de radares móviles, es mejor no utilizarlos. Los inhibidores pueden parecer útiles, pero están prohibido; 6.000 euros de multa y 6 puntos menos en el carnet. Y tampoco están permitidos los detectores, cuyo uso se sanciona con 200 euros y la retirada de 3 puntos. 

Los radares móviles en Francia 

El Gobierno francés ya lo ha confirmado: los radares móviles de control de velocidad en Francia serán privatizados y se instalarán en coches camuflados. Tras un periodo de pruebas iniciado el pasado mes de febrero en la región de Normandía, la medida será oficialmente puesta en práctica el próximo noviembre. Por el momento, serán 26 las unidades que se confiarán a estos conductores, pero el sistema de privatización se irá extendiendo por todo el país hasta alcanzar los 400 vehículos camuflados. Rápidamente se han elevado las críticas de los usuarios y asociaciones automovilistas, apuntando al afán recaudatorio de la medida. Estas nuevas medidas supondrán para las arcas públicas unos ingresos por encima de los 357 millones de euros. 

Equipa tu coche con lo mejor
 

Los radares existen para mantener tu seguridad y nosotros también. Por eso te aconsejamos que, para tu seguridad, equipes tu vehículo con neumáticos de calidad. Las ruedas son el único punto de contacto con el suelo cuando circulamos, y de ellas depende la tracción, el agarre, la distancia de frenado o la capacidad para evacuar el agua y evitar el aquaplanning.