Sin duda, muchas zonas de España se estás viendo afectadas por importante temporal de nieve y frío. Cuando las temperaturas caen y encima se pone a nevar, la carretera se vuelve un lugar especialmente peligroso y llegar al destino de forma segura puede suponer un auténtico reto.

La caída de la nieve hace que nuestra visibilidad empeore: nos cuesta más ver y ser vistos. Además, la nieve y el hielo sobre la calzada hacen que ésta se vuelva resbaladiza, y si nuestro coche no va correctamente equipado (con cadenas o neumáticos de invierno) nos será imposible desplazarnos. 

Bien es verdad que, si tenemos un coche moderno, los sistemas de tracción nos ayudan a realizar una gestión electrónica del par (el momento de giro producido en los ejes por el motor) de forma que se reducen los deslizamientos y es más sencillo no perder el control y mantener la motricidad.

 

Sea como sea es importante que intentemos mantener la temperatura dentro del habitáculo sobre los 21 grados. De esta forma evitamos empañar los cristales y provocar somnolencia al volante.

La importancia de la adherencia 

De nada sirve tener una buena tracción si las ruedas resbalan y no son capaces de proporcionar la adherencia necesaria. Muchas veces, olvidamos que los neumáticos son nuestro único punto de contacto con el suelo, y de ellos depende en gran medida nuestra seguridad.

Si el firme está nevado o congelado, es imprescindible equipar para movernos cadenas o neumáticos de invierno con identificación M+S para circular por nieve, tal y como ordena la normativa. Si la señalización obliga la instalación de cadenas de nieve y nuestro coche no lleva ni cadenas ni neumáticos de invierno, nos veremos obligados a parar el coche en un lugar donde no moleste y esperar (o desesperar) a que llegue un quitanieves que despeje el camino.
El problema de las cadenas es que son incómodas y nos tocará montarlas en condiciones de humedad y frío extremos (tampoco podemos olvidarnos de desmontarlas a tiempo, o podrían dañar nuestro vehículo).
Si un conductor incumple la normativa y circula sin cadenas ni neumáticos de invierno cuando la señalización lo exija, puede recibir una multa de 200 euros, aunque es una infracción que no resta puntos en el carné. Peor por supuesto, la multa no es el único problema… ¡un firme helado es extremadamente peligroso!

Algunos trucos para conducir sobre nieve

Si la nieve nos pilla de improviso y no estamos preparados, es importante extremar las precauciones. Respecto a la velocidad, lo más recomendable es mantenerla constante y moderada. Si es posible, evitaremos detenernos, ya que si paramos el coche del todo tenemos más riesgo de quedarnos varados. Las maniobras es importante realizarlas con suavidad, siempre manteniendo una distancia de seguridad mayor a lo habitual. Siempre que podamos, evitaremos la maniobra de adelantamiento, dado que nuestros movimientos y los de los otros coches de la calzada es más imprevisible y difícil de controlar. 

Al coger el coche, es importante arrancar en segunda si es posible.

Si el asfalto está cubierto de nieve sólo de forma parcial, es recomendable intentar mantenerse sobre la parte mojada. Hay que mirar si el agua está sucia, ya que el barro y la suciedad mezclados con el agua pueden ser todavía más resbalosos y peligrosos que la nieve recién caída.

 

Al conducir por un camino, es mejor intentar circular por el centro de la nieve, que será la zona en la que ésta esté más dura.
Cuando circulamos con cadenas para nieve puestas, sigue siendo recomendable movernos con suavidad, evitando frenadas o acelerones bruscos. Por otra parte, la velocidad no debe ser superior a 50km/h.

Por qué elegir neumáticos de invierno

Muchos piensan que con el clima que hace en la península “no son necesarios” los neumáticos de invierno. Nada más lejos de la realidad: éstos son mucho más eficaces que los neumáticos de verano cuando la temperatura desciende por debajo de los 7 grados centígrados.

La clave está tanto en los materiales de fabricación, específicamente formulados para ser más blandos y flexibles, como en el diseño, más recortado y con surcos más profundos. La banda de rodadura cuenta con abundantes laminillas en los tacos para evacuar el agua y mantener la adherencia incluso sobre suelos helados.

Neumáticos como los Michelin Alpin 5, Michelin Pilot Alpin y Michelin Latitude Alpin son una opción perfecta si en tu zona te mueves a menudo a temperaturas por debajo de los 7 grados. Lo más habitual en el caso de montar neumáticos de invierno es guardar tus neumáticos de verano en un taller, donde los almacenarán como es debido hasta que vuelva el calor.

También es posible que te muevas casi todo el año a temperaturas superiores, peor que en condiciones puntuales te veas obligado a lidiar con suelos fríos, haciendo por ejemplo una excursión a la montaña. En ese caso, tus neumáticos perfectos son los Michelin CrossClimate, que ofrecen las ventajas de un neumático de verano en duración, eficiencia energética y frenada sobre suelo mojado y seco; y las ventajas de un neumático de invierno en tracción y frenada. 

Apuesta por la calidad, apuesta por la seguridad

Tener en buen estado neumáticos, luces y todo tipo de líquidos es imprescindible para que nuestro coche responda en condiciones extremas.
Que en mal tiempo no te pille desprevenido. Visita Neumáticos Victor para comprar neumáticos o para darle a tu coche las revisiones mecánicas que necesite.