En la mayoría de los países, nos encontramos con carreteras en mal estado y por ello nuestros neumáticos no llegan al final de su vida útil debido a los daños que sufren en los flancos.

Por ello el gran fabricante de neumáticos ha desarrollado junto a Maxion Wheels la tecnología llamada Michelin ACORUS, un compuesto flexible que elimina el impacto negativo que provocan los baches en las ruedas de tu coche.
Las ruedas Michelin ACORUS están formadas por una llanta especial que incorpora dos bridas flexibles de caucho, dos piezas encargadas de absorber los impactos. Cuando la rueda se encuentra con un obstáculo en la carretera, las bridas se deforman para proteger el neumático y el cuerpo de la llanta. Así, ambos se mantienen intactos.
El sistema es compatible con cualquier neumático del mercado, lo que cambia en las ACORUS son las dimensiones de la llanta, más estrechas para dejar espacio a las bridas y a una inserción que aporta una mejor apariencia al conjunto.

Son muchas las veces que pasamos por terrenos que no están en perfecto estado y esto puede provocar daños en las llantas o cubiertas. En muchas ocasiones el neumático sufre daños internos, no siempre visibles que afectan a su vida útil y rendimiento.

Esto puede provocar un coste de reparación que Michelin como marca líder ha querido evitar.

Según Michelin, otra ventaja añadida del sistema es la protección que ofrece a los elementos de la suspensión del vehículo, al ser la llanta en primera instancia la que absorbe energía en el impacto. Otro aspecto a tener en cuenta es que también mejoran los niveles de ruido y confort, se reduce el peso total y proporciona ventajas medioambientales al alargar la vida útil de los neumáticos.

Se realizaron unos test con un neumático de medida 285/30-21, la prueba consistía en pasar por un bache de 80 mm de profundidad y 700 mm de longitud con un ángulo de impacto de 70 grados. En primer lugar, una llanta convencional reventó el neumático a 28 km/h mientras que con la rueda flexible ACORUS no se presentó ningún daño a diferentes velocidades.

Michelin tiene previsto vender esta tecnología a los fabricantes de automóviles de equipo original para dimensiones a partir de 19 pulgadas, aunque de momento se desconocen precios y fecha final de llegada al mercado.

El tipo de llanta que usemos en nuestro vehículo va a influir en aspectos muy importantes de la conducción, como es el consumo de combustible, la capacidad de frenado, y la respuesta del coche en las curvas. Por ello es fundamental elegir con el mejor criterio las llantas que vamos a adquirir y tener en cuenta las utilidades de los neumáticos.

El neumático, producto de alta tecnología, constituye el único punto de unión entre el vehículo y el suelo. El área de contacto corresponde, para cada rueda, a una superficie equivalente a la de una tarjeta postal. El neumático, con pocos cm2 en contacto con el suelo, debe cumplir un gran número de misiones muchas veces contradictorias.

 

Funciones de un neumático

Soportar el peso del vehículo parado y también resistir las sobrecargas dinámicas que se producen en aceleración y frenada.

Transmitir la potencia útil del motor, los esfuerzos en curva, en la aceleración y en la frenada.

Rodar regularmente, de forma más segura y por más tiempo, con el mayor placer de conducción.

Guiar el vehículo con precisión, por cualquier tipo de suelo y condición climática.

Amortiguar las irregularidades de la carretera, asegurando el confort del conductor y de los pasajeros y la duración mecánica del vehículo.

Durar, es decir, mantener el mejor nivel de prestaciones durante su vida útil, haciendo muchos millones de vueltas de rueda.