Esta es la pregunta que ha respondido Interbrand, una empresa especializada en evaluar el valor de las marcas.

 

Un año más, los japoneses de Toyota se mantienen a la cabeza con el primer puesto. Su valor actual asciende a 50.291 millones de dólares (42.353 millones de euros). A pesar de la buena cifra, la compañía ha padecido un descanso del seis por ciento si comparamos esta cifra con la del 2016.

 

Ostentando el segundo puesto se encuentra Mercedes, que se sitúa cerca de Toyota con un valor de 47.829 millones de dólares (40.280 millones de euros). Poco a poco, los alemanes se van acercando cada vez más al primer puesto tras creces un diez por ciento con respecto al último año.

 

Cerrando los puestos de honor del “Top 3” se encuentra otra empresa alemana: BMW. Sin embargo, su valor se encuentra alejado de las cifras de los primeros puestos, con 41.521 millones de dólares (34.967 millones de euros). Se mantiene de este modo prácticamente igual que el año pasado.

 

El resto de marcas contempladas en el ranking se encuentran lejos de estos valores. El cuarto puesto lo ocupa Honda, con 22.696 millones de dólares (19.115 millones de euros), tras haber crecido un tres por ciento. En quinto lugar, se encuentra Ford con una revalorización del cinco por ciento, que lleva a la compañía hasta los 13.643 millones de dólares (11.490 millones de euros). Tras los americanos se encuentra Hyundai, con 13.193 millones de dólares (11.111 millones de euros), con un cinco por ciento más.
El séptimo puesto es para Audi con 12.023 millones de dólares (10.126 millones de euros), lo que supone un crecimiento del dos por ciento. Nissan, con un cuatro por ciento más, se encuentra en el puesto ocho con 11.534 millones de dólares (9.716 millones de euros). Las últimas empresas en entrar en el “Top 10” serían Volkswagen, con un valor de marca que asciende a 11.522 millones de dólares (9.706 millones de euros) y Porsche, con 10.129 millones de dólares (8.532 millones de euros).

 

 

El sector de la automoción, con empresas muy valoradas

 

Si consideramos las cien primeras empresas de todos los sectores por valor de marca, no encontramos que hay otras seis empresas del sector de la automoción. Estamos hablando de de Kia, con 6.681 millones de dólares (5.628 millones de euros); Land Rover, con 6.095 millones de dólares (5.134 millones de euros); los americanos especializados en motos de Harley-Davidson, con 5.671 millones de dólares (4.777 millones de euros); Mini, con 5.114 millones de dólares (4.308 millones de euros); Ferrari, con 4.876 millones de dólares (4.107 millones de euros), y el rey americano de los enchufables, Tesla, con 4.009 millones de dólares (3.377 millones de euros).

 

Tanto empresas de toda la vida como empresas relativamente nuevas pujan fuertemente por conseguir su nicho en el mercado. De hecho, con el advenimiento de los cambios (coches voladores, conducción autónoma, conectividad…) cada vez hay más interesados en adquirir un trozo del pastel. Incluso empresas que parecieran totalmente fuera del sector, como es el caso de Amazon…

 

 

¿Comprar un coche a través de Amazon?

 

Quizás a alguien se suene la idea de que Amazon quiere unirse al mundo del motor y vender automóviles. De hecho, países como Francia e Italia ya han acogido las primeras pruebas con coches de las marcas Seat y Fiat.

 

Recientemente Cooper Smith, jefe de investigación de Amazon, ha declarado a la web Automotiva News su intención de crear una red de concesionarios que permita a Amazon introducirse en la industria automotriz.

 

Las primeras imágenes de lo que podría ser este servicio muestran entregas hechas mediante drones… y, aunque por ahora no se ha confirmado ni desmentido la posibilidad de una red física de neumáticos, está claro que las entregas a través del cielo serán una opción poco viable (aunque para qué negarlo, en vídeo queda realmente vistoso).

 

 

Un mercado que no deja de crecer

 

El mercado del automóvil crece en nuestro país cada año (el año pasado hasta un diez por ciento). De hecho, el año pasado se vendieron casi 1,2 millones de vehículos nuevos, por supuesto, se trata de un sector en constante cambio y evolución, en el que los vehículos con motores tradicionales van perdiendo presencia poco a poco.

 

De hecho, durante el pasado mes de agosto las matriculaciones vehículos híbridos y eléctricos alcanzaron 5.117 unidades (probablemente el Plan MOVEA sea responsable de este crecimiento, que supone un incremento del 92,7% en comparación con el mismo mes del pasado año). A día de hoy, estos coches han conseguido cifras históricas en cuanto a su cuota de mercado, con un seis por ciento del mercado total. De hecho, en lo que va de año, 40.826 híbridos y eléctricos han sido matriculados.

 

 

Equipa tu coche con lo mejor

Sea cual sea el coche que conduzcas, es muy importante para tu seguridad equiparlo con neumáticos de calidad. Las ruedas son el único punto de contacto con el suelo cuando circulamos, y de ellas depende la tracción, el agarre, la distancia de frenado, la capacidad para evacuar el agua y evitar el aquaplanning…

 

En Neumáticos Víctor contamos con las mejores marcas. Visítanos y pídenos presupuesto sin compromiso

Mantener nuestro coche en buen estado es fundamental para la seguridad vial. Una máquina abandonada y sin el debido mantenimiento se convierte a la larga en una bomba de relojería capaz de provocar un accidente en cualquier momento. De modo que, con el fin de garantizar que los vehículos en circulación cumplen una serie de condiciones técnicas mínimas, existe la famosa Inspección Técnica de Vehículos (ITV).ç

La frecuencia con la que hemos de pasar la ITV viene determinada por varios factores como la clase de vehículo que conducimos, su antigüedad y el uso que le damos. Los turismos han de pasar su primera ITV a los cuatro años de ser matriculados. Después de esto, pasarán la ITV de manera bianual hasta cumplir los diez años, fecha a partir de la cual tendrán que realizar la ITV todos los años. Si realizamos alguna reforma en nuestro vehículo, es importante legalizarla cuanto antes, para lo que nos pondremos contacto con la estación ITV en la que queramos aprobar los cambios. Pasar la ITV garantiza que nuestro coche cumpla con unas condiciones de seguridad por encima de los mínimos exigidos. Sin embargo, muchos vehículos no consiguen pasar la ITV a la primera… ¿imaginas cuáles son los principales problemas que los técnicos se encuentran?

Según datos obtenidos por Autoclub Mutua, el problema más común son los neumáticos en mal estado (33,9%), seguido de cerca por las deficiencias en el sistema de alumbrado como luces fundidas o faros mal regulados (30,9%), irregularidades en el sistema de frenado (8,2%) y las incidencias en la medición de gases (9,4%). Apenas estas cuatro cosas son las causantes de más del 80% de las ITV desfavorables. Por ello, aunque resulte muy arriesgado, es tristemente común ver a coches que circulan con los faros rotos y elementos peligrosamente mal sujetos con cuerdas o cinta aislante, por no hablar de neumáticos pinchados, cristalizados o casi completamente lisos.

Por otra parte, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) informa de que hay entre 1,5 y 2 millones de vehículos que circulan sin la ITV en regla, con el riesgo que eso conlleva para todos los usuarios de las vías públicas. Además, si los agentes de tráfico detectan un vehículo en estas condiciones, el propietario puede ser castigado con una multa de hasta 1.500€. Además puede retirársenos el permiso de circulación, entregándosenos un volante para que podamos pasar la ITV en un plazo de 10 días. Por todo esto es muy importante revisar rigurosamente nuestro coche cuando nos toca, o incluso si se nos ha pasado el plazo (la estación de la ITV no nos denunciará si nos presentamos con retraso). No olvides que tampoco tenemos obligación de pasar la inspección en la Comunidad donde está matriculado nuestro vehículo, sino que cualquier ITV española es válida (sólo en caso de no pasar la ITV y tener que realizar reparaciones estaremos obligados a volver al mismo taller al que nos presentamos por vez primera).

A la hora de pasar la ITV, no olvides que debes llevar contigo tanto la tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (Tarjeta de ITV) como el permiso de circulación. Si nuestro vehículo cumple los mínimos exigibles, pasaremos la inspección… ¿pero qué pasa cuando esto no ocurre? ¿Qué debemos hacer? Ante todo no te preocupes, porque si tu coche no pasa la ITV tendrás un plazo para reparar los defectos que se le hayan encontrado a tu coche.

Una vez hecha la ITV obtendremos una de estas calificaciones: favorable, favorable con defectos leves, desfavorable o negativa. Si sólo tenemos “defectos leves” se nos dará constancia de su existencia, pero no tendremos  que volver a la estación de ITV para que comprueben si lo hemos arreglado. Si la calificación que obtenemos e “desfavorable” significa que nuestro vehículo adolece de defectos graves que afectan directamente a la seguridad. Algunos ejemplos de defectos graves son tener los frenos en mal estado, llevar un retrovisor roto o montar dos neumáticos diferentes en el mismo eje. En estos casos, el conductor ha de llevar el coche a un taller y volver a presentarse en el plazo máximo de dos meses a la misma estación de ITV, donde comprobarán que los problemas han sido arreglados. Por último, si el resultado de la ITV es “negativo”, significa que tenemos un problema tan grave para la seguridad de todos que no nos será permitido abandonar la estación de ITV con nuestro vehículo. Una grúa será la encargada de llevarlo al taller, donde deberá ser reparado para posteriormente volver a presentarse a la ITV.

Los plazos y tarifas para una segunda inspección varían según comunidades, así que es recomendable informarnos acerca de cómo funciona en nuestra área geográfica concreta. Y si queremos asegurarnos de que nuestras ruedas no darán problemas, lo mejor que podemos hacer es visitar un taller de neumáticos de confianza como Neumaticos Victor, que cuenta con los mejores profesionales. Confía sólo en primeras marcas como Michelin, BF Goodrich, Kleber y Kormoran.

Está claro que a nadie le gusta pasar por el taller, y es algo que rara vez se hace por gusto. Sin embargo, que nuestro coche goce de un correcto mantenimiento mecánico es fundamental para nuestra seguridad, y a la larga nos ayuda a atajar y a ahorrar en averías complicadas. ¿Sabes qué componentes de tu coche se desgastan más rápido? ¿Cómo debes revisar tu coche para asegurarte de que está correctamente? Aquí te dejamos algunos trucos:

 

¿Qué debo vigilar en mi vehículo?

 

Ver y ser vistos es fundamental para conducir sin problemas. Los escobillas limpiaparabrisas y los sistemas de iluminación son los principales encargados de hacernos llegar información vital acerca de nuestro entorno.

 

Las épocas de calor traen lluvias ocasionales, polen, molestas nubes de insectos...elementos que se depositan sobre nuestro cristal y es necesario limpiar. Las escobillas limpiaparabrisas deben moverse sin dificultad, evacuando correctamente los líquidos. Es importante que no chirríen, que no den saltos y que no se dejen zonas sin barrer. Además es posible que tras el verano toque una renovación, dado que el sol y las elevadas temperaturas afectan a sus partes elásticas.

 

Los elementos de iluminación y señalización es obligatorio que se mantengan en condiciones óptimas, por lo que es conveniente revisar una vez al mes todas las luces. Si parpadean, tienen baja intensidad o están fundidas, lo mejor que podemos hacer es acudir a un especialista.

 

Los filtros son un elemento que también es necesario revisar y mantener de manera periódica. Ya que su trabajo es retener impurezas de diverso tipo, con el tiempo se ensucian y obstruyen, terminando por ser incapaces de cumplir correctamente con su función.

 

Los filtros de aceite y los filtros de aire son imprescindibles para el correcto funcionamiento del motor. De manera natural, el funcionamiento del motor hace que el aceite lubricante reciba pequeñas partículas metálicas, que deben ser recogidas por el filtro del aceite. Este filtro es recomendable reponerlo cada vez que cambiamos el lubricante. Por su parte, el filtro del aire se encarga de que no caigan partículas abrasivas que pudieran dañar el motor. Su vida útil depende directamente de lo limpio o sucio que esté el ambiente por el que nos movemos habitualmente. Para proteger el motor también encontramos los filtros de combustible, que funcionan de forma distinta coches diésel y de gasolina, pero su objetivo es el todo caso el de conservar la buena salud del corazón del coche.

 

Por su parte, el habitáculo también cuenta con su propio filtro, encargado de que el aire que respiramos en el interior del coche sea lo más limpio posible. Polvo, arena, granos de polen... todo esto queda atrapado cuando el filtro funciona correctamente. Si además eres alérgico, no te pierdas estos consejos.

 

Los lubricantes se encargan de proteger las piezas, ayudando a la refrigeración y sellando el sistema para evitar que se den pequeñas fugas. Actualmente el lubricante dure mucho más antaño, y es recomendable sustituirlo cada 15.000 kilómetros aproximadamente para que el motor no sufra en exceso. De todas formas, podemos evitar sustos comprobando el nivel del depósito cada 1500 km.

 

El sistema de escape y los catalizadores han adquirido especial relevancia, sobre todo tras el caso del Dieselgate. Se prevé que la ITV endurezca los controles que se realizan sobre las emisiones, controlando exhaustivamente que todos los coches cumplan las normativas Euro 5 y Euro 6. Indrustria está determinado a sacar de la circulación los vehículos más contaminantes, por lo que se prestará especial atención a los filtros de partículas y las válvulas EGR (dispositivo anticontaminación dedicado a la recirculación de gases de escape).

 

Los elementos más importantes a la hora de evitar un accidente son aquellos que forman lo que se conoce como “triángulo de la seguridad”: amortiguadores, frenos y neumáticos. Se trata de tres sistemas cuyo funcionamiento está estrechamente interconectado, por lo que es importante que todos funcionen correctamente y puedan actuar de forma óptima.

 

Los amortiguadores es recomendable revisarlos cada 20.000 kilómetros, ya que juegan un papel fundamental en el confort y la seguridad durante la conducción. Ellos son los encargados de absorber las irregularidades del terreno, evitando que haya rebotes o sacudidas bruscas. Además, su trabajo hace que las rudas se mantengan en contacto con el suelo, asegurando que éstas no pierdan agarre.

 

Los frenos son los responsables directos de la capacidad de frenado del vehículo, por lo que no es difícil darse cuenta de su importancia. Si están en mal estado no podremos decelerar de forma efectiva en un tiempo razonable y la distancia de frenado se prolongará peligrosamente, exponiéndonos a un posible accidente. Al igual que los neumáticos, su desgaste sucede poco a poco, de manera progresiva, por lo que quizás no es fácil darnos cuenta de cuánta capacidad de frenado hemos perdido.

 

Es importante revisar las pastillas, las zapatas (si tenemos frenos de tambor), los discos y el líquido de frenos. Un conducción suave, sin cambios de velocidad bruscos, es siempre lo más recomendable para que la vida de estas piezas sea lo más larga posible. Las pastillas y los discos sufren desgaste por el uso, pero también pueden verse cristalizados por un factor como las altas temperaturas. El líquido de frenos, por su parte, es recomendable sustituirlo cada dos años.

 

Los neumáticos aguantan el peso del vehículo, permitiendo que éste avance sobre el suelo gracias a la tracción de las gomas y la fuerza del motor. Deben ofrecer el máximo agarre tanto en recta como en curva, manteniendo siempre la dirección que marca el conductor. Además deben mantenerse siempre seguros, ya sea sobre suelo mojado o sobre suelo seco. Tan importante es que sus prestaciones se conserven durante todo el año, que en los países más fríos de Europa es obligatorio equipar neumáticos de invierno (como los Michelin Alpin 5 o los BFGoodrich Activan Winter) durante los meses de frío.

 

En España, el clima más benévolo hace que muchos conductores se muevan la mayor parte del año en condiciones climáticas veraniegas (es decir, por encima de los 7º C), aunque por supuesto, nadie está libre de encontrarse un día de nieve en invierno o en zonas de montaña. Para estar preparado todo el año, haga el tiempo que haga, lo mejor es calzar nuestro coche con los innovadores Michelin CrossClimate +, que cuentan con las mejores características de un neumático de verano sin renunciar a la etiqueta Montaña de 3 Picos Copo de Nieve que los homologa como neumáticos de invierno.

Durante el 2016 se registraron más de 1000 accidentes mortales en vías interurbanas en España, que dejaron 1.160 víctimas mortales y 5.067 heridos graves que requirieron hospitalización. Estas cifras, comparadas con las del 2015, suponen un ligero aumento que rompe con la tendencia a la baja de los últimos tiempos. Sin embargo, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se muestran optimistas y confían en las nuevas tecnologías para que cada vez sea menor el número de personas que pierde la vida en la carretera.

 

De hecho, el subdirector de Gestión de la Movilidad de la DGT, Jaime Moreno, confía en que para el 2050 las muertes por accidente de tráfico queden totalmente erradicadas. Y es que la seguridad vial depende de tres elementos fundamentales: la vía, el vehículo y el ser humano. Todos ellos influyen en la conducción y pueden provocar un accidente, desde una carretera en mal estado hasta un conductor fatigado, sin olvidar las averías repentinas y los fallos mecánicos.

 

Gracias a los grandes avances que se están haciendo día tras día en la conectividad, la automatización y los sistemas de ayuda a la conducción, es posible que cada vez haya coches más “inteligentes”, capaces de asistir al conductor cuando este lo necesitas. Cosas tan como un control total de la velocidad o un coche que es capaz de hacer él solo la maniobra de aparcar son ya hoy en día una realidad común. Por otra parte, en carreteras de todo el mundo ya se están haciendo pruebas de conducción autónoma. Por ahora se trata tan sólo de los “primeros pasos” hacia la automatización, y no dejan de aparecer problemas a los que hay que encontrar solución. De hecho, algunos fabricantes como Bosch, productor a nivel mundial de piezas y componentes automovilísticos, ven el 2025 como la fecha perfecta para que los coches ya sean capaces de conducir de forma completamente automatizada.

 

La conducción en un futuro no muy lejano se presenta de una forma clara: electrificada, automatizada y conectada. Todo ello enfocado a dos objetivos clave: aumentar la seguridad y reducir el impacto ambiental (cosa que, a la larga, también beneficia a la salud de todos).

 

Así que mientras la industria del automóvil produce cada vez modelos más seguros, nosotros hemos de poner también de nuestra parte para sacarle el mayor partido a las nuevas tecnologías. Si no mantenemos una velocidad segura o si nos olvidamos de realizar un correcto mantenimiento mecánico, estaremos aumentando el riesgo a sufrir un accidente.

 

Una velocidad demasiado alta no sólo agravará las lesiones en caso de accidente (dado que la fuerza con la que sale proyectado nuestro cuerpo se multiplica), también hace que diversas piezas de nuestro coche puedan sufrir un desgaste prematuro. En este sentido, los elementos que suelen salir más perjudicados son los que componen el sistema de frenado y los neumáticos.

 

Acelerones y frenadas bruscas son muy poco recomendables, ya que piezas como las pastillas de los frenos o la goma de los neumáticos verán su vida útil sensiblemente acortada si no llevamos una conducción suave. Todo el sistema se resiente ya que cuanto mayor es la velocidad, mayor es el esfuerzo (y la distancia) que requiere detener el vehículo. Si además la presión de nuestros neumáticos es inadecuada, ya sea demasiado alta o demasiado alta, también estaremos provocando un desgaste excesivo e irregular en la banda de rodadura.

 

Un correcto mantenimiento ayuda a detectar problemas a tiempo y a reducir el riesgo a “quedarnos tirados”. Hacer una pequeña revisión mensual es lo más recomendable, pero si además vamos a realizar un viaje largo es absolutamente imprescindible que le dediquemos unos minutos a revisar el estado de nuestro coche, prestando especial atención a la batería, los neumáticos y los diversos líquidos. Si notamos que algo no va bien, lo mejor es acudir a un taller especializado para una revisión, ya que la mayoría de las veces detectar y arreglar las averías requiere de ayuda profesional.

 

Cada año, con el aumento de los desplazamientos aumenta también el número de averías en carretera. Durante la Semana Santa de 2016 hubo un aumento del 7,3 por ciento en el número de averías en carretera comparado con el 2015. Y lo más preocupante, los casos de reventón de rueda se multiplicaron por cinco, lo que supone que gran cantidad de conductores circula con neumáticos demasiado gastados, mal inflados, dañados… de hecho, las causas más comunes que producen un reventón son el exceso de velocidad, las gomas deterioradas o deformadas (pueden estropearse por gran cantidad de factores como el sol, la humedad, el frío, el paso del tiempo...) y una presión incorrecta.

 

Revisa con regularidad tus ruedas y cuando necesites neumáticos nuevos acude a un taller de neumáticos de confianza como Neumáticos Victor.  ¡Visítanos, te estamos esperando!

Tal y como queda recogido en el Anexo I y VII del Reglamento General de Vehículos, las ruedas de todos los vehículos de motor, remolques, semirremolques y las máquinas remolcadas deben contar con neumáticos o de elementos de elasticidad similar que posean dibujo en las ranuras principales de la banda de rodamiento. Este requisito para circular por las vías públicas puede parecer de Perogrullo, pero tiene más importancia de la que muchos conductores le dan. Obviamente, nadie va a salir a la carretera sin neumáticos… ¿pero y con neumáticos en malas condiciones?

 

Se calcula que casi tres cuartas partes de los vehículos españoles podrían ser poco seguros debido al estado de los neumáticos. Y es que España contamos con un parque móvil viejo (uno de los más viejos de toda Europa, con una edad media de casi 12 años) que a menudo tarda demasiado en renovar sus neumáticos. Se calcula que se pasó de renovar 1,2 neumáticos por vehículo y año, una cifra que era adecuada, a menos de 0,82 neumáticos por coche y año, lo que supone un riesgo para la seguridad.

 

Un neumático en mal estado es un riesgo ya que no se “agarra” correctamente al suelo, aumenta el riesgo de reventón, puede hacer que perdamos el control del vehículo al patinar y hace que la distancia de frenado se alargue peligrosamente. Pero un neumático en mal estado no sólo supone un riesgo para nuestra salud y la de quienes nos rodean. También supone un enorme gasto económico. ¿Alguien pensó alguna vez que montar unos neumáticos y dejarlos funcionando en el olvido era una actitud razonable? ¿Qué mientras no hiciese falta comprar cubiertas nuevas no habría que invertir más dinero?

 

Los neumáticos, como único punto de contacto con el suelo, juegan un papel fundamental en el consumo de nuestro vehículo. Unos neumáticos mal inflados se recalientan, se deforman demasiado con los esfuerzos, oponiendo una mayor resistencia al avance que ha de ser superada con un mayor esfuerzo por parte del motor. Esto hace que el consumo de energía se dispare (se calcula que un conductor español puede llegar a “desperdiciar” unos 50 litros de gasolina o gasóleo al año) y que además el neumático sufra un desgaste excesivo que acortará su vida útil. ¿En qué se traduce esto? En que cada año en nuestro país la presión inadecuada de los neumáticos es responsable directa del consumo de 775 millones de litros de carburante, es decir, un gasto de más de 1.000 millones de euros. ¿Te imaginas lo beneficioso que sería tanto para el medio ambiente como para el bolsillo de los conductores si todos los neumáticos circulasen con la presión correcta?

 

Lo primero es revisar las condiciones de uso (cargas, velocidades, presión…) recomendadas tanto por el fabricante del vehículo como por el fabricante del neumático. No olvides que por causas naturales el neumático se desinfla poco a poco, aunque esté en perfectas condiciones. Si no corregimos esta pérdida, su vida útil se verá afectada (podemos llegar a perder unos 8.000 km en una distancia potencial de 40.000 km con tan sólo un 20% menos de la presión recomendada).

 

Lo ideal es comprobar la presión de los neumáticos por lo menos una vez al mes, y siempre antes de un viaje largo (¡no olvides comprobar también la presión de la rueda de repuesto, no hay nada peor que necesitarla y encontrar que está inservible!). Al poder ser, lo haremos con los neumáticos en frío, es decir, cuando no hayan recorrido una distancia mayor a 4km. Si por cualquier motivo nos vemos obligados a tomar la medida en caliente, añadiremos 0,3 bar a la presión recomendada por el fabricante del vehículo y procuraremos repetir la operación cuando las ruedas se hayan enfriado.

 

Pero aunque llevar una presión correcta es vital, no es el único punto importante que hemos de tener en cuenta a la hora de mantener nuestras cubiertas. La profundidad de la escultura en la zona central de la banda de rodamiento jamás puede ser inferior a 1,6mm (límite legal) o podríamos ser multados. Además unas gomas con un dibujo insuficiente agarran peor y son incapaces de evacuar el agua o la nieve, aumentando el riesgo de aquaplaning. Lo ideal, sería empezar a considerar comprar neumáticos nuevos cuando la profundidad llega a los 3mm. Casi todos los neumáticos cuentan con indicadores de desgaste, especialmente diseñados para ayudarnos a saber si la escultura tiene la profundidad adecuada. También podemos ayudarnos de un medidor de profundidad o incluso de una moneda de un euro. Si metemos la moneda en uno de los surcos centrales del neumático y la escultura no sobrepasa la banda dorada, es que tenemos que ir rápidamente a un taller de neumáticos a adquirir cubiertas nuevas.

 

Conduce con suavidad y no olvides que un mal golpe también puede dañar tus ruedas. Un bordillo, un bache o una superficie afilada pueden causarle un daño importante a las cubiertas. Por ello, si aprecias abolladuras, cortes u otro tipo de anomalías acude rápidamente a un taller como Vianeumáticos para que un especialista evalúe la situación y decida si el neumático puede ser reparado o debe ser cambiado.

 

La mejor forma de ahorrar es equipar tu coche con neumáticos de primeras marcas como Michelin, BF Goodrich o Kleber. Además de gozar de una larga vida útil (es necesario renovar las gomas con menor frecuencia) proporcionan la mayor seguridad y el mayor confort, reduciendo el consumo de carburante y las emisiones nocivas. Visita nuestro taller Neumáticos Victor para comprar neumáticos seguros 100%.

Llegando el calor el número de desplazamientos se dispara, nuestras carreteras se llenan de coches y generalmente realizamos trayectos mucho más largo de lo habitual. Por supuesto, todos queremos llegar de forma rápida y segura a nuestro destino… y desde luego no hay momento más inoportuno para quedarse tirado por una avería.

 

Existen una serie de elementos que es recomendable supervisar en un taller profesional. Sin embargo, otros podemos evaluarlos nosotros mismos. Inspeccionar bien el vehículo es imprescindible antes de un viaje largo para evitar quedarnos tirados o sufrir problemas que requieran reparaciones muy costosas. Detectar cualquier posible irregularidad nos ayudará a solucionar las cosas a tiempo y alargar la vida de todos los elementos de nuestro coche.

 

Estas son algunas de las cosas que se pueden comprobar de manera muy sencilla y que apenas nos llevará uno minutos revisarlas…

 

El aceite es vital para el correcto funcionamiento del motor. Hay que seguir las instrucciones del fabricante, cambiándolo entre los 15.000 y 25.000 kilómetros aproximadamente. Para comprobar que el nivel es bueno observaremos la marca de la varilla (se encuentra cerca del motor, generalmente asida a una anilla).

 

Otro líquido que debe encontrarse entre los niveles de máximo y mínimo es el anticongelante. Aunque durante el día haga calor y el sol pegue duro, en muchas zonas de España refresca por la noche.

 

Todas las luces deben encenderse bien (cortas, largas e intermitentes en la parte delantera y luces de encendido, de freno y de marcha atrás en la parte posterior). Si titilan o no se encienden, hay que repararlas. Además no olvides revisar la altura de las frontales, y más si vas con el coche cargado (la suspensión trasera se rebaja, elevando los haces de luz). Hemos de procurar siempre no deslumbrar a otros conductores.

 

Hay otros elementos que es bueno revisar, como el filtro del aire, la suspensión o la batería. Pero sobre todo hay que prestar atención a un par que son vitales para nuestra seguridad: los frenos y las ruedas. Con el coche en marcha es importante comprobar que los frenos responden correctamente, de forma inmediata y progresiva. Si hemos de pisar demasiado el pedal u oímos que producen un silbido es que han llegado al final de su vida útil.

 

Existen tres puntos clave que hemos de repasar cuando examinemos nuestras ruedas: la profundidad del dibujo, la presión y el estado de la cubierta. El mínimo legal son 1,6mm, pero es recomendable pensar en cambiar los neumáticos cuando la escultura llega a 3mm. Para comprobarlo, basta con introducir una moneda de euro y comprobar que la goma llega a cubrir la parte dorada. La presión ha de ser siempre la recomendada por el fabricante, ni superior ni inferior (aunque deberemos ajustarla levemente según la cantidad de carga que lleve el coche). Y por último, es recomendable hacer un examen visual de la cubierta para ver que no tenga irregularidades, abultamientos o cortes. Además, si el neumáticos es muy antiguo o no ha sido conservado en buenas condiciones puede presentar cristalización y será necesario sustituirlo.

 

¡Oh, y por supuesto no hay que olvidarse de incluir la rueda de repuesto en la revisión! Y si ha legado el momento de comprar neumáticos nuevos, deja el asunto en manos de profesionales. En la web de Vianeumáticos podrás comprar ruedas online al mejor precio.